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Investigadores de la RFA sospecharon de un ruso y de un ciudadano de Bielorrusia de preparar un ataque con drones contra el aeropuerto de Leipzig

Investigadores alemanes sospecharon de un ruso vinculado con la GRU y de un ciudadano de Bielorrusia de preparar un ataque con drones cargados de explosivos contra el aeropuerto de Leipzig. Uno de los sospechosos, según la investigación, pudo entrar en Alemania y salir de ella sin vigilancia.
Investigadores alemanes sospecharon de preparar un ataque con drones cargados de explosivos contra el aeropuerto de Leipzig al ruso Oleg Le. y al ciudadano de Bielorrusia Andréi Ka. Según la investigación, Oleg Le. era responsable de la preparación y la logística de la operación y estaba vinculado a la inteligencia militar rusa.
Oleg Le. llegó a Alemania a través del aeropuerto de Berlín-Brandeburgo desde Turquía y más tarde salió de allí rumbo a Serbia; actualmente se encuentra en Rusia. En su entrada, los servicios de seguridad alemanes ya sabían que al ruso se le vinculaba con el entorno de la GRU, pero no se estableció vigilancia sobre él.
Los investigadores identificaron a Andréi Ka. a partir de los restos de un guante con rastros de ADN hallados en una estructura de antena que, según las autoridades, se utilizó para controlar el dron. Esos mismos rastros se habían registrado antes en Finlandia y Lituania, donde Ka. figura en materiales sobre delitos comunes, y en Finlandia, entre otras cosas, en relación con un robo.
Las autoridades polacas también vinculan a Ka. con un incendio en una tienda de bricolaje en Łódź en el verano de 2024. La fiscalía polaca calificó aquel incendio como sabotaje, y la investigación afirmó que había una huella rusa; los investigadores alemanes consideran la aparición de Ka. en el caso del ataque de Leipzig como otro indicio de una posible dirección de la operación por parte de estructuras rusas.
Según la investigación, los explosivos se llevaron a Alemania a través de Bulgaria y Serbia. Pudo transportarse en cavidades ocultas de camiones y luego esconderse en escondites en el suelo; la policía descubrió varios de esos escondites en los alrededores del aeropuerto tras analizar los datos del vehículo alquilado por los sospechosos. En total, para el ataque, según se afirma, prepararon unos 1,8 kg de Semtex.
Uno de los drones llegó hasta el avión de transporte ucraniano, cargado con unos 25 mil litros de queroseno, pero no explotó: el detonador se desprendió del aparato. Los investigadores creen que, de haberse producido la explosión, una parte del aeropuerto podría haber quedado destruida.
El ataque ocurrió la noche del 4 de agosto: un dron con explosivos fue detectado junto a un avión de transporte ucraniano y neutralizado; además, se encontraron otros dos aparatos en la zona del aeropuerto. A comienzos de septiembre, el ministro de Asuntos Exteriores de Alemania, Johann Wadephul, y el ministro del Interior, Alexander Dobrindt, atribuyeron públicamente la responsabilidad del ataque a Rusia; Moscú niega su implicación.

